La UMUS de la Div. San Marcial rinde homenaje el Mariscal Antonio Quintanilla y Santiago

Santander acogió ayer un emocionante recital de Música Militar en el Centro de Arte y Cultura (CASIC), en el marco de los actos que conmemoran el homenaje al Mariscal Antonio de Quintanilla y Santiago, como ultimo gobernador realista de Chiloé, archipiélago de Chile. La actuación corrió a cargo de la Unidad de Música del Cuartel General de la División San Marcial, quien interpretó un programa diseñado para revivir los sonidos de la historia patria, desde los toques de ordenanza de la época de los Borbones hasta la música contemporánea, cerrando con los himnos de ambos países.
Un legado sonoro con raíces milenarias
El concierto no solo buscó entretener, sino que sirvió de vehículo para la cultura y la memoria. La tradición musical que esta unidad trae a escena tiene raíces profundas en la historia de España. La música militar en nuestro país tiene evolucionando desde la época romana, en que se utilizada para motivar tropas, pasando por la Edad Media con el uso los toques de tambor y trompetas para la comunicación bélica, hasta la consolidación institucional de la música militar en los siglos XVI y XVIII.

Los orígenes formales de las agrupaciones actuales se remontan al Cuerpo de Guardias Walonas (1596) y a las reformas de Felipe V y Carlos III, quienes sistematizaron los toques de ordenanza y establecieron el Himno Nacional, tal como se refleja la obra histórica «Historia de la música militar de España» del autor Ricardo Fernández de Latorre. La unidad actuó hoy con la responsabilidad de mantener vivo ese legado, mostrando cómo la música ha sido siempre un aliado fundamental de la fuerza militar.
De la División Brunete a la División San Marcial
El ensamble que interpretó los clásicos militares en el CASIC tiene una trayectoria propia marcada por la historia militar española. La unidad nació en 1965 como la Música de la División Acorazada “Brunete” nº 1, con sede en Madrid y bajo la dirección del comandante Bernabé Sanchis Porta.

Tras más de cinco décadas de servicio, la unidad ha transitado por diferentes denominaciones. Al trasladarse el Cuartel General a Burgos, la agrupación se integró en la tradición militar local. Tras las transformaciones de la División en Mecanizada y, posteriormente, en Mando de Fuerzas Pesadas, finalmente adoptó la denominación de División “San Marcial” en 2016, entidad sucesora directa de la legendaria «Brunete».
Actualmente, la banda está encuadrada dentro del Unidad de Música del Cuartel General de la División San Marcial teniendo su base en el acuartelamiento «Diego Porcelos», realizando tanto actuaciones militares como civiles para la difusión de la Cultura de Defensa.
Bajo la batuta del Capitán Bascoy
Al frente de este histórico grupo se encuentra el Capitán Músico D. José Javier Bascoy Iglesias, quien asumió el mando de la unidad en enero de 2022. Natural de La Coruña y con una formación académica rigurosa, Bascoy inició su camino musical en el Conservatorio Profesional de A Coruña obteniendo el título de Trombón. Su formación superior y su experiencia como músico en la Joven Orquesta Sinfónica de Galicia le permiten ahora dirigir con maestría a esta prestigiosa Unidad de Música.
Un programa lleno de historia
El concierto, que tuvo lugar en las instalaciones de la Fundación Caja Cantabria (Calle Tantín, 25), ofreció al público santanderino un recorrido sonoro muy especial:

- Primera Parte: La actuación comenzó con piezas inspiradas en el pasado, como las Guardias Walonas (1760) de F. Grau, la Marcha de Revista para su S.M. (inspirada en la de Fusileros de 1769) de J. López Calvo, y el clasicismo de «La música nocturna de las calles de Madrid» (1780) de L. Boccherini, adaptada por el propio director.
- La banda interpretó «El Rosario», «Minueto de los ciegos», «El Tambor» y el «Retreta», mostrando la variedad de géneros de la banda.
- Segunda Parte: La segunda parte del show se centró en piezas con un fuerte significado histórico y militar. Se interpretó la Marcha Militar Op. 2 (1819), compuesta por el considerado «Mozart español» Juan Crisóstomo de Arriaga, recordando el bicentenario de su nacimiento. También se interpretó la fantasía militar titulada «El sitio de Zaragoza» y «Suarez Veintimilla» composición creada para honrar la memoria del Alférez Francisco Suárez Veintimilla, héroe de origen ecuatoriano que murió en combate en Beni-Arós el 19 de junio de 1922 durante la Guerra del Rif en Marruecos. Para cerrar, interpretaron «Por tierras montañesas» y «Santander», pasodoble que evoca la conexión histórica de la región con las tropas.
El concierto finalizó con la interpretación de los himnos de España y Chile, simbolizando la alianza y el recuerdo mutuo entre ambas naciones en los actos de homenaje al Mariscal Antonio de Quintanilla, cuyas raíces en Pámanes (Valle del Miera) conectan directamente con la geografía cántabra que la banda ha visitado recientemente.


